Durante mi segundo trimestre en el Institute of Archaeology del University College of London (UCL) he tenido la oportunidad de cursar una asignatura sobre Ilustración Arqueológica. La clase, muy amena a la par que interesante, nos da unas nociones básicas para el dibujo arqueológico destinado a la publicación. Abarca pues desde las técnicas para el dibujo inicial a lápiz hasta la edición en programas informáticos pasando por la fotografía arqueológica destinada a la publicación.
Lo bueno del dibujo arqueológico es que no requiere de una gran virtud artística para ser adecuado. Evidentemente, aquellos que tengan dotes con el lápiz lo tendrán mucho más fácil (no es mi caso...), pero sobre todo, lo importante en el dibujo arqueológico no es el realismo o la similitud con la pieza (para lo cual una fotografía puede sernos de mayor utilidad), sino la selección de la información a mostrar y que sirva adecuadamente como complemento a la información escrita.
He pensado que unas nociones básicas (tampoco soy experta) para el dibujo arqueológico podrían ser de utilidad y por ello me gustaría dejaros con algunas entradas breves sobre esto, dependiendo del material a dibujar. En el curso se nos ha explicado acerca de las diferentes formas de dibujar cerámica, lítico, metal y materiales orgánicos; para posteriormente explicarnos acerca del empleo de softwares de edición como Adobe Photoshop y CorelDraw. Dado que en otro curso similar (aunque menos específico y de menor duración) que cursé en la Universidad de Sevilla también se nos dieron algunas nociones de AutoCad, espero también poder hablaros aquí de como emplearlo para el dibujo de materiales arqueológicos.
Finalizada esta breve introducción, ¿por qué no empezar directamente con el dibujo de materiales cerámicos? El dibujo de recipientes cerámicos es sin duda uno de los más conocidos y de los más empleados para el estudio de la morfología y la tipología.
Antes de empezar a dibujar hemos de tener claro los elementos que debemos recoger en nuestro dibujo. Nos interesa informar acerca de las formas, la decoración, el material y la tecnología empleada. El principal propósito de la ilustración de útiles cerámicos es la comparación entre dos recipientes distintos, de forma que podamos analizarlos en cuanto a cronología, funcionalidad, patrones de distribución y desarrollo tecnológico. Para esta finalidad podemos escoger entre diferentes técnicas ilustrativas, tanto el dibujo, como también la fotografía y el Escáner 3D. Por un lado, la fotografía es más "objetiva" si podemos llamarla así, mientras que por otro el dibujo nos permite enfatizar en los aspectos importantes que nos interesa destacar.
Para describir gráficamente un recipiente cerámico necesitamos en primer lugar mostrar tanto el exterior como el interior, y si es de interés, también es adecuado incluir vistas desde arriba y de la base. La decoración también es importante y si se puede, podemos incluir la textura.
La cerámica se dibuja de frente, sin perspectiva. El dibujo se divide por una línea central. Normalmente la sección se representa a la izquierda y el exterior a la derecha (esto puede variar según los países...). Para el dibujo es imprescindible medir correctamente la anchura de los bordes, el diámetro de la boca (teniendo un fragmento de borde es posible hallar el diámetro pormedio de una diana).
Herramientas de utilidad son el calibre y el peine de carpintero. Aún más que imprescindible es la inclusión de una escala. Sin ella el dibujo o la fotografía no nos sirve.
Hay dibujos que necesitan detalles adicionales, por ejemplo para la decoración, las asas, pitorros, bordes, etc. La decoración interna en formas cerradas se dibuja sobre la vista principal. Cuando la decoración es exterior se incluye en la vista exterior o desarrollada. Una de las técnicas que más me gustan es la combinación de dibujo y fotografía.