14 de abril de 2011

La II República Española (1931-1939)


El 2011 parece un no parar de aniversarios de algunos de los momentos más relevantes de la Historia Actual española. Si hace poco más de un mes celebrábamos el 30 aniversario del intento de golpe del estado del 23-F, hoy día 14 de Abril se cumplen 80 años de la proclamación de la II República española. En poco tiempo se cumplirán además, 75 años del Golpe de Estado de 1936 y el inicio de la Guerra Civil.

Sobre la II República se ha dicho mucho, y muy poco a la vez. Los medios de comunicación actuales, así como el mundo de la cultura –y sobre todo del cine- nos recuerdan por activa y por pasiva la Historia de la Guerra Civil y del Franquismo (en la mayoría de los casos de una forma demasiado simplista, parcial y partidista), pero en la cultura popular, parece como si la Historia de España comience en 1936, obviando en muchos casos el experimento democrático anterior.

Aprovechando la fecha especial os dejo la siguiente entrada, bastante más larga de lo habitual, que no pretende profundizar en nombres y fechas, sino más bien aportar una idea general del periodo comprendido entre 1931 y 1936. Un saludo y que la disfrutéis.

La II República nace con el objetivo de resolver una serie de grandes problemas que España arrastraba desde largo tiempo atrás y consiste en el tercer intento del ya existente movimiento regeneracionista español, que venía dándose a lo largo del siglo XIX: la primera forma va a ser el regeneracionismo desde dentro del sistema monárquico y la legalidad constitucional: el maurismo. Una vez que este primer intento fracasa, se intenta el regeneracionismo desde dentro del sistema monárquico pero fuera de la legalidad: la dictadura de Primo de Rivera. El intento regeneracionismo de la república está al margen del sistema monárquico y de la legalidad.

La España de los Años Treinta:

Se trata de una España en transición, con elementos de modernidad y con cambios, y con elementos tanto positivos como negativos. Hay una confusión bastante generalizada. Se trata de un resultado de un proceso de modernización inacabada. La sociedad española es lo suficientemente madura como para acceder a un sistema político democrático y hacer desaparecer la tutela política, pero no lo suficientemente madura como para que el régimen que se crea sea estable. Es una situación intermedia de transición. La transición a corto plazo causa, casi siempre, más problemas de los que soluciona.


La proclamación de la II República.

El 14 de abril de 1931 quedaba proclamada la II República española tras unas elecciones municipales celebradas el día 12 y cuyos resultados no quedaron claros debido al lento recuento de votos. Si bien los monárquicos ganaron en más ayuntamientos, los republicanos lo hicieron mayoritariamente en las ciudades, mientras que los monárquicos lo hicieron en los pueblos y pequeños municipios que, además de contar con menos población, eran presa aún del caudillismo y el clientelaje. España cambia de monárquica a republicana como resultado de una evolución que venía ocurriendo desde hace tiempo, a ello se suma la crisis del gobierno monárquico, la contestación del catalanismo al estado, el auge de la movilización obrera y el deseo de reformismo de las clases medias. Además hay una profunda crisis en los partidos de turno y la frustración del fracasado reformismo desde dentro.

Alfonso XIII se marcha de España, no para evitar un derramamiento de sangre, sino cuando tras consultar con el ejército y los mandatarios se da cuenta de que no tiene apoyos. Tras la marcha del rey, la república no es una ruptura, es una continuación del proceso que venía ocurriendo, y que contiene en su programa, una modernización integral. El principal objetivo es dar solución a cuatro factores problemáticos:

  • La militarización de la política, característica específica de la historia española durante la contemporaneidad. En casi todos los cambios de gobierno que se produjeron en el siglo XIX estuvo presente el ejército, y esta presencia se hizo aún más notoria al llegar al siglo XX, especialmente a partir de la Dictadura de Primo de Rivera. Los militares sobrepasaron las funciones que se les suponían. Ello fue responsabilidad de este grupo, pero también de un Estado incapaz de situar al ejército en el lugar que le correspondía. Una sucesión de guerras marcan la historia de España contemporánea, en la que los militares han tenido un protagonismo que en otras circunstancias no se habría producido.

  • Las relaciones entre la Iglesia y el Estado. Nunca se logró la separación del Estado de la influencia de la Iglesia. Ésta mantuvo el monopolio de la educación y de la moral, de manera que la moral católica se convirtió en la moral del Estado. Es una responsabilidad de la Iglesia, que no quiso perder su cuota de poder y sus prerrogativas, pero también del Estado, incapaz de desligarse de esa fuerte influencia y de unos compromisos contraídos en materia de subvenciones y educación concertada, entre otros.

  • La propiedad de la tierra. En un país tradicionalmente agrario, el latifundio fue una característica española, multiplicada en América Latina por herencia hispana.

  • La organización territorial, de la que se ha derivado el problema de los nacionalismos periféricos.


Los problemas de la II República:

  • Retroceso de la democracia y el avance de los totalitarismos de entreguerras: el clima internacional en el que nació la república no podía ser menos conveniente.

  • Crisis económica mundial, que afecta a España y al gobierno republicano.

  • Paradójicamente, cuando España intenta parecerse al resto de Europa, es cuando es diferente a esta. La república fue el intento de cambio más fuerte, a todos los niveles, en la Europa del principio del siglo XX.

  • Expectativas frustradas: Todos esperaban que la república y la democracia solucionaran sus problemas, cuando estas son solo el medio para cambiarlos.

  • La ley electoral era profundamente desestabilizadora, primaba a las mayorías y causa una división en dos bloques.

  • Los maximalismos: progresiva tensión entre ideologías, sentimiento sobre la razón, el eslogan sobre la política.

  • Insuficiente cultura política de los españoles.

  • División del socialismo: el partido socialista es la clave para el sostenimiento de la república, pero se encuentra dividido y poco a poco tiende más al extremismo. El sector que se impone dentro del propio partido es el que representa a la extrema izquierda (Largo Caballero).

  • El mito de la fuerza del comunismo y la incapacidad de seguir las reglas del juego.

Muy pronto, se pasa del entusiasmo de la república como esperanza, a una decepción. No hay tantos republicanos como parecía, y la derecha española no aceptaba el sistema republicano ni las reglas del juego. No se consiguió elaborar un partido de derechas republicano. La CEDA era un conglomerado de grupos con un componente católico pero antirrepublicano. La izquierda realmente tampoco aceptó las reglas del juego. Los anarquistas, comunistas (muy en minoría durante la República) y los socialistas radicales de Largo Caballero no veían la república como un fin sino como un medio.

La República va poniendo en marcha unas medidas que poco a poco, sin ser erróneas, van expulsando a grupos sociales. La quema de conventos, no por el anticlericalismo, que ya se daba desde antes, sino por la forma de legitimarlo. Hay demás un moderno planteamiento de la reforma del ejército, pero la forma de llevarlo a cabo hace que el ejército también se posicione en contra. La reforma agraria se hace con una lentitud porque se debe hacer desde dentro de la legalidad y respetando la propiedad privada (la república no deja de ser una república burguesa) y ello hace que también la izquierda se posicione en contra.

El intento de golpe de estado de 1936 y el estallido de la Guerra Civil.

El Golpe de Estado estalla en Melilla el 17 de Julio de 1936, de forma precipitada, porque no estaba preparado en su totalidad. Se precipita porque la policía descubre la intentona, y Mola no pensaba que las tropas africanas fuesen a resultar tan importantes. Pensaba en un pronunciamiento que se contagiase a distintos cuarteles de España, que terminaría en Madrid para controlar la capital y después el resto del país. El principal rasgo de diferencia con respecto a los pronunciamientos del XIX es el uso de la violencia como medio de imposición y para controlar España en poco tiempo.

La República se da cuenta de los que está ocurriendo, por ello se había separado de Madrid a algunos militares, pensando que al igual que en 1932, cuando tiene lugar el intento de golpe de estado de Sanjurjo, la república saldría reforzada. Esto resulta un planteamiento algo ingenuo, pues la situación de 1936 no era la misma. Se pensaba también que contando con los apoyos de la jerarquía militar, el golpe no triunfaría. En el momento del golpe de estado, Casares Quiroga renuncia, y los militares envían a un emisario con Azaña que plantea una especie de gobierno de salvación con la condición de que no hubiese ningún comunista, y de que se busque acabar con el desorden. En estos momentos Sevilla y Huelva, aún sin haber caído, estaban ya controladas; mientras que Granada, Córdoba y Jaén estaban a la espera de que Martínez Barrios formase gobierno, al no hacerlo la sublevación triunfa. Se opta por Giral, cuya primera decisión es entregar armas al pueblo, y desde ese momento el gobierno pierde el control de la situación. El golpe toma carácter nacional en dos días. El 19 de Julio, Franco se traslada hacia Tetuán y las tropas atraviesan el Estrecho, convirtiéndose el Golpe en una Guerra Civil.

Por si os resulta de interés, en este enlace del diario Público podéis ver las ediciones de los periódicos españoles del 14 y 15 de Abril. Resulta un interesante documento histórico.

2 comentarios:

Cayetano dijo...

Tiempos poco propicios para el sistema republicano: la crisis de los años 30, la ausencia de una clase media, los radicalismos... todo se confabuló en su contra.
Un saludo.

kalorin dijo...

estho si sirve para algo

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