30 de noviembre de 2009

La Historia del Próximo Oriente en 90 segundos.

Aquí os dejo con una aplicación que he encontrado en Internet que os resume en unos pocos segundos la Historia de Próximo Oriente desde la Antigüedad hasta nuestros días. Evidentemente no profundiza demasiado, es símplemente un gráfico, pero me parece que resulta interesante para tener una idea general de la cronología. ¡Que lo disfrutéis!

Debido al tamaño de la plantilla no se visualiza el eje cronológico completo, así que os dejo el link por si queréis apreciarlo mejor: Maps of War

29 de noviembre de 2009

El "carpe diem" en Mesopotamia.


Leyendo la conocida Epopeya de Gilgamesh, he encontrado varios fragmentos de la parte final (y moraleja) de la historia que me gustaría compartir con vosotros. Decidme si os recuerdan a algo, o si os sugieren algo especial.

"Temeroso de la muerte, erré por el desierto.
Me obsesionaba lo que le había ocurrido a mi amigo.
¿Cómo callar, cómo guardar silencio
mientras mi amigo, al que tanto amaba, se había convertido en arcilla?
También yo, cómo él, ¿me acostaré para no levantarme nunca jamás?"
"Así pues Gilgamesh, sacia tu vientre.
Día y noche entrégate a la alegría, Diviértete todos los días...
Mira al niño que te tiende su mano
Que tu amada se regocije en tu seno.
¡He aquí el destino del hombre!"

"La vida que buscas no la encontrarás.
Cuando los dioses crearon al hombre
le dieron la muerte,
reservándose para sí la vida."

"¿Construimos nuestras casas para siempre?
¿El río crece sin cesar para traernos sus aguas?
La libélula no sale de su crisálida
más que para ver un instante la luz del Sol.
Nada es permanente desde los días de antaño.
Como se parecen el durmiente y el muerto."

27 de noviembre de 2009

Fotografías inéditas de la II Guerra Mundial


No sabía de la existencia de la Colección Nacional de Fotografía Aérea de Reino Unido hasta hace unos días, cuando en el telediario anunciaron que han colgado recientemente en su página web una serie de fotografías inéditas referentes a la II Guerra Mundial. Por lo visto no se quedarán ahí, sino que tras un proceso de selección encontraremos más imágenes en Internet.

Resultan muy instructivas en interesantes, y os dejo con las que he podido ver porque sinceramente, no me hago demasiado con el sitio web. Espero que vosotros sí, tenéis el enlace más abajo.


26 de noviembre de 2009

Esto es Hispania supera las 10.000 visitas.

Bueno, esta entrada es, ante todo, de agradecimiento. Como podéis leer en el título, el blog ha superado las 10.000 visitas, y sinceramente, no me esperaba tanto en tan poco tiempo. Quiero daros las gracias por vuestra fidelidad y apoyo, por cada comentario y por cada interés demostrado en los meses en los que llevo escribiedo. De verdad que no esperaba llegar a tal número de visitas y vistantes en tan poco tiempo escribiendo aquí (sobre todo con mis periodos de relativo abandono fruto del agobio de los exámenes, viajes, vacaciones, fallos del internet, etc.), así que de verdad, muchas gracias.

Muchas gracias también a aquellos que me tienen en su lista de blogs y sitios enlazados, gracias a todos aquellos amantes de la historia que me hacen un hueco, pese a que este blog no sea tan académico como podría, gracias a los que comentáis asiduamente y a aquellos que os tomáis la molestia de leer esos post tan kilométricos que a veces escribo. Sinceramente, gracias a todos, e verdad.

Como os he mencionado anteriormente, en estos momento estoy un poco agobiada con las clases de la facultad, las prácticas, el carnet de conducir (ya era hora de que me pusiese a esto último), exámenes extrauniversitarios, etc. Es por ello que últimamente las entradas no son mías, sino de otras fuentes que siempre procuro citar, por esto y por esta monotonía que tienen las entradas últimamente, os agradezco aún más que sigáis entrando en Esto es Hispania, pese, a como dice mi buen amigo Dani, el nombre parezca un poco "facha" xD. Os aseguro que toda relación nacionalista es errónea, ¡sólo es fruto del cómic de 300!

Me repito, pero de verdad, os estoy muy agradecida. Para las próximas 10.000 visitas, simplemente espero llegar a la cifra sin que esto decaiga. Un saludo.
Rukia

24 de noviembre de 2009

La nueva diosa de Itálica (EL PAÍS)


Por SANTIAGO BELAUSTEGUIGOITIA (24 de Noviembre 2009)

El hallazgo de la cabeza de una diosa romana en Itálica (Santiponce, Sevilla) en enero de 2008 despertó las expectativas de los arqueólogos. El descubrimiento se produjo en la parte alta del teatro romano. La cabeza de la divinidad era la primera escultura que se descubría durante una intervención arqueológica realizada con rigor científico. "Es el hallazgo escultórico más relevante hecho en Itálica en las últimas décadas", resumió hace un año Pilar León, catedrática de Arqueología de la Universidad de Sevilla.

Tras ser limpiada y restaurada en el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico, la cabeza de la diosa, que está datada entre los siglos I y II, se expondrá por primera vez en el Museo Municipal de Santiponce Fernando Marmolejo. La muestra Itálica. Colina de dioses, que se inaugurará mañana miércoles, presentará, además de la cabeza, otras 22 piezas procedentes de Itálica. Se trata de elementos arquitectónicos hallados en la ciudad romana, como capiteles, basas, fragmentos de columna y entablamentos.

Con todo, la gran protagonista de la exposición, que se clausurará el próximo 25 de mayo, es la cabeza de la diosa. Tras la muestra, la escultura irá a parar de forma definitiva al Museo Arqueológico de Sevilla. La exposición está promovida por la Consejería de Cultura, la Diputación de Sevilla, el Ayuntamiento de Santiponce y Cajasol.

José Manuel Rodríguez Hidalgo, comisario de la muestra junto a Fernando Amores, dio cuenta ayer de las dudas que rodean la cabeza. "Se pensó inicialmente que la escultura correspondía a Venus o Diana. Pero también se pensó que podría ser de Juno. Los especialistas no acaban de ponerse de acuerdo", comentó Rodríguez Hidalgo.
La cabeza debió formar parte de una estatua de algo más de dos metros de altura. La pieza presenta fracturas en la nariz y en el reborde de la diadema. Manchas profundas afectan a la parte izquierda del rostro.

La restauración ha devuelto la luminosidad del mármol, procedente de la isla griega de Paros. Este mármol era considerado el más adecuado para el uso estatuario, tal como indicó el escritor romano Plinio el Viejo, cuya vida transcurrió en el siglo I. La forma clasicista en que está dispuesto el peinado remite a las otras dos cabezas de diosas conservadas en Itálica con las mismas dimensiones y material marmóreo. Se trata de la cabeza de Tyché y de la que corona la estatua casi completa de Diana.

Es difícil sustraerse a la atracción ejercida por la escultura. "La desaparición del cuerpo (...) deja sin posibilidad de solución este enigma. Ese misterio añade posiblemente un elemento más de fascinación a esta escultura, la nueva diosa de Itálica", escribe José Beltrán Fortes (Universidad de Sevilla) en el catálogo de la exposición. El misterio de la diosa continúa. Y también puede convertirse en un motivo de placer a partir de mañana en Santiponce.

22 de noviembre de 2009

¡Camarada, el desayuno!

Perdonadme la falta de entradas propias, se que últimamente sólo cuelgo imágenes o noticias, pero es que este año estoy a medio camino entre mi "Plan del 99" y el nuevo "Plan Bolonia", y es muy guay eso de tener exámenes mensuales y exámenes trimestrales a la vez...¬¬

Se que no es una justa compensación, pero espero que os divierta esta nueva imágen. Si en una etrada anterior sabíamos como hubiese sido el camarada Supermario, ¡ahora sabemos que desayunaría! ¡Gracias a johnotto por el aporte!



18 de noviembre de 2009

Mussolini íntimo y despiadado (Lucía Magi - EL PAÍS)


Los diarios rescatados de la amante, Claretta Petacci, descubren a un Duce racista, cínico y violento. El dictador italiano consideraba a Franco "un idiota"

LUCIA MAGI - Roma

"¿Sabes, amor? Anoche en el teatro te desnudé por lo menos tres veces. Te miraba, te quitaba la ropa mentalmente y te deseaba como un loco". Podría parecer un fragmento de las conversaciones telefónicas interceptadas recientemente entre un ostentoso galán de nombre Silvio Berlusconi y sus jóvenes y bien pagadas acompañantes. El fogoso amante en cuestión es otro político italiano, Benito Mussolini. Estas palabras, que reproducen una apasionada y sensual declaración del dictador fascista, fueron apuntadas en su diario por Claretta Petacci, con la que el Duce engañó a su mujer toda la vida. Era el 5 de enero de 1938. La relación entre la esbelta mujer de pelo azabache y sonrisa ancha y el dictador nació en 1932 y llegó hasta final: los partisanos los ahorcaron codo con codo el 25 de abril de 1945, tras 20 años de régimen. Durante toda la unión, Claretta plasmó diligentemente sus intimidades de joven mujer y, lo que es más importante, las reveladoras confesiones que pintan a un Mussolini racista, desdeñoso, violento y despiadado, en unos cuadernos, guardados hasta principios de este año en los archivos históricos y protegidos por el secreto de Estado. Este insustituible testimonio de primera mano sobre la vida privada de Mussolini llega mañana a las librerías italianas de mano del periodista Mauro Suttora y bajo el título Mussolini segreto.

"Estudié durante muchos meses más de 2.000 páginas escritas por Claretta, con una grafía estrecha y difícil", cuenta el autor en una conversación telefónica desde Milán. A finales de la guerra de Liberación, cuando la pareja tenía el agua al cuello y tuvo que escapar de Salò, donde se había refugiado tras la caída del Gobierno de Mussolini con la ilusión de resucitar al fascismo, la amante del Duce entregó los diarios a una amiga de confianza. Ésta los escondió y fueron encontrados en 1950.

El libro promete levantar ampollas. No sólo por las audaces fantasías eróticas, bien detalladas. Eso, hoy, en Italia pasaría inadvertido. Lo que "es explosivo" -según el autor- es que las palabras de Claretta destruyen de una vez por todas la imagen de un dictador humano, un afable fascista a escala reducida, una especie de hermano menor y menos despiadado de Hitler, alguien que se vio uncido al carro nazi a su pesar, que aprobó leyes contra los judíos sólo para complacer al aliado alemán, y muy devoto y complaciente con la Iglesia.

Claretta describe en sus diarios un perfil muy distinto del Duce. Muestra a un hombre violento en su pensamiento político y en sus sentimientos, ferozmente antisemita, que reivindica un racismo avant la lettre, furioso con Pío XI, megalómano, que no ahorra su cínica agresividad a nadie y nada. Tampoco a Franco. Escribe Claretta el 22 de diciembre de 1937: "Ese Franco es un idiota. Cree haber ganado la guerra con una victoria diplomática, porque algunos países le han reconocido, pero tiene al enemigo en casa. Si sólo tuvieran la mitad de la fuerza de los japoneses hubiera acabado todo hace cuatro meses. Son apáticos, indolentes, tienen mucho de los árabes. Hasta 1480 en España dominaron los árabes, ocho siglos de dominación musulmana. Ahí está la razón de por qué comen y duermen tanto".

El 4 de agosto de 1938 Claretta pone en boca del dictador: "Yo era racista ya en 1921, no sé cómo pueden pensar que imito a Hitler si él ni siquiera había nacido. Los italianos tendrían que tener más sentido de la raza, para no crear mestizos, que van a estropear lo bonito que tenemos". Hacía 20 días había salido el Manifesto della razza, que teorizaba sobre la superioridad de la etnia itálica. Y en contra del papa Pío XI: "Si siguen así los del Vaticano voy a romper todo tipo de relación con ellos. Son unos miserables hipócritas. Prohibí los matrimonios mixtos y ahora el Papa me pide casar a un italiano y una negra. ¡No! ¡Voy a romperles la cara a todos!".

Fuente: EL PAÍS

17 de noviembre de 2009

El Supermario soviéico

Para empezar el Martes con un poco de humor, este vídeo del famoso fontanero de videojuego si hubiese sido creado en plena URSS.

16 de noviembre de 2009

Érase una vez el Hombre, o “la destrucción parcial de un mito infantil”.


Ayer por la noche tuve un repentino ataque de nostalgia y busqué en Internet los episodios de una de las series de dibujos animados que más me gustaban cuando era pequeña y que de hecho llegué a coleccionar mediante fascículos mensuales: “Érase una vez el hombre”.
Pues bien, yo, que recordaba esa serie con cariño porque era una de las muchas formas de aprender Historia de forma amena que tenía por los 90, me llevé un chasco. La serie está bien hasta el fin de la Edad Antigua, y si me apuras, para algunos aspectos concretos donde los españoles del Siglo de Oro no salgan…

El primer episodio que elijo ver es precisamente el del Siglo de Oro español y cual es mi enfado que parece que fuimos más malos que el demonio… y parece mentira que se hable más de los castillos del valle del Loira que de Carlos I y Felipe II, porque por supuesto, ambos reyes fueron lo peor de lo peor, casi tan malos como Cristóbal Colón y su tripulación, o Cortés y Pizarro. Eso sí, por pura relación de ideas, resulta que “sir pirata” Drake era un tío súper legal y cachondísimo oiga… ¡Por Dios y por la Virgen del Carmen! Resumiendo, del mencionado episodio se salva la intro, que sigue siendo tan mítica como siempre… “Érase una vez un planeta triste y oscuro…”. He visto que hay otra serie titulada “Érase una vez los exploradores”, y que sorprendentemente hay un episodio dedicado a los hermanos Pinzón, así que cuando tenga tiempo le echaré un vistazo.

Mientras tanto, como no tengo remedio, voy a intentarlo de nuevo, esta vez con el episodio sobre Pedro el Grande de Rusia, a ver que tal. Por si os entra la curiosidad, os dejo el capítulo que ha causado esta entrada, el de nuestro Siglo de Oro.


11 de noviembre de 2009

Seguimos de aniversario: 11 de Noviembre de 1918


FUENTE: EL PAÍS

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, y la canciller alemana, Angela Merkel, han protagonizado hoy un nuevo episodio de la reconciliación franco-alemana, al conmemorar juntos en París el 91 aniversario del armisticio que puso fin a la Primera Guerra Mundial. Ha sido una conmemoración histórica ya que es la primera vez que un jefe de Gobierno alemán participa en las ceremonias convocadas en Francia para recordar el fin de la Gran Guerra (1914-1918) que concluyó con la derrota de Alemania.

El hecho de que Merkel esté en la capital francesa en este día tan señalado representa "un gesto excepcional de amistad", ha dicho Sarkozy en un emotivo discurso junto a su invitada, después de que ambos avivaran la llama de la Tumba del Soldado Desconocido bajo el Arco de Triunfo. "No es sólo la llama del recuerdo, es también la llama de la esperanza", según Sarkozy, quien definió la amistad de Alemania y Francia como "un tesoro" que "debemos preservar". En la misma línea, la canciller alemana tomó la palabra para subrayar que "la relación entre nuestros países es especial, única", y recordar que "lo que pasó no se puede borrar" pero hay una fuerza que ayuda a superarlo, que definió como "la fuerza de la reconciliación".

Esa fuerza quedará plasmada en las imágenes recogidas hoy, que recuerdan mucho a las protagonizadas en 1984 por el entonces presidente francés Francois Mitterrand y el canciller alemán Helmut Kohl, cuando enlazaron sus manos en Douamont, junto al escenario de la batalla de Verdún, en un gesto que ha pasado a la historia como el símbolo de la paz entre los antiguos adversarios. Han pasado muchos años y ninguno de los dos países olvida lo ocurrido, pero hoy, como ha dicho Merkel, "el 11 de noviembre es un día de paz en Europa" y, como ha señalado Sarkozy, es un día para el recuerdo en el que "no conmemoramos la victoria de un pueblo sobre otro, sino una prueba que fue tan terrible para uno como para el otro".

Lo dijeron en un acto cargado de símbolos, tras escuchar los respectivos himnos nacionales ante una brigada de soldados franco-alemanes y ante las numerosas autoridades que acudieron al acto, entre las que se mezclaba la primera dama francesa, Carla Bruni. Merkel, vestida de riguroso negro, y Sarkozy, con corbata negra, también guardaron un minuto de silencio a las 11 horas y 11 minutos del día 11 del mes 11, marcando así el momento exacto en el que, hace 91 años, entró en vigor el Tratado del Armisticio.
Me permito decir que la fotografía es de otra fuente, si veis la fotografía de El País creo que entenderéis por qué no la he cogido...
Un saludo.

El mapa de los apellidos

Desde el fantástico blog "EN CLASE" os dejo con esta web que me parece interesante, Mi Parentela, donde podéis ver la repartición de un apellido en territorio español, es decir, que si por ejemplo queréis saber cuantas personas se apellidan "Martín" en España, y en qué provincias hay más personas con este apellido, podéis averiguarlo.

Además la consulta os ofrece otros datos, como el número de personas con este apellido, información acerca del apellido en otros países, etc. Os dejo el enlace abajo por si tenéis curiosidad.

miparentela.com

9 de noviembre de 2009

Es gibt nur ein Berlin (Sólo hay un Berlín)


"Ich Bin Ein Berliner"



"Two thousand years ago the proudest boast was "civis romanus sum". Today, in the world of freedom, the proudest boast is "Ich bin ein Berliner" I appreciate my interpreter translating my German!. There are many people in the world who really don't understand, or say they don't, what is the great issue between the free world and the Communist world. Let them come to Berlin. There are some who say that communism is the wave of the future. Let them come to Berlin. And there are some who say in Europe and elsewhere we can work with the Communists. Let them come to Berlin. And there are even a few who say that it is true that communism is an evil system, but it permits us to make economic progress. Lasst sie nach Berlin kommen. Let them come to Berlin.
All free men, wherever they may live, are citizens of Berlin, and, therefore, as a free man, I take pride in the words "Ich bin ein Berliner."
"Dos mil años hace que se hiciera alarde de que se era “civis romanus sum". Hoy en el mundo de la libertad se hace alarde de que “soy berlinés” (¡Agradezco a mi interprete la traducción de mi Alemán!). Hay mucha gente en el mundo que realmente no comprende o dice que no lo comprende cuál es la gran diferencia entre el mundo libre y el mundo comunista. Dejad que vengan a Berlín. Hay algunos que dicen que el comunismo es el movimiento del futuro. Dejad que vengan a Berlín. Y hay algunos pocos que dicen que es verdad que el comunismo es un sistema diabólico pero que permite un progreso económico. Dejad que vengan a Berlín.
Todos los hombres libres, dondequiera que ellos vivan, son ciudadanos de Berlín. Y por lo tanto, como hombre libre, yo con orgullo digo estas palabras “Yo también soy berlinés”.

"Mr. Gorbachev, tear down this wall"


"There is one sign the Soviets can make that would be unmistakable, that would advance dramatically the cause of freedom and peace. General Secretary Gorbachev, if you seek peace, if you seek prosperity for the Soviet Union and eastern Europe, if you seek liberalization, come here to this gate. Mr. Gorbachev, open this gate. Mr. Gorbachev, tear down this wall!"

"Hay un signo que los soviéticos pueden hacer que sería inconfundible, que avanzaría enormemente la causa de la libertad y paz. Secretario General Gorbachov, si usted busca la paz, si usted busca la prosperidad para la Unión Soviética y Europa Oriental, si usted busca la liberalización: ¡Venga a este muro! ¡Señor Gorbachov, abra esta puerta! ¡Señor Gorbachov, haga caer este muro!"


La Imagen de tu vida: La Caída del Muro de Berlín.

Lo siento si os he aburrido demasiado con las entradas acerca de la caída del muro de Berlín, en cualquier caso, esta es la última acerca de este tema en bastante tiempo ^^U. Disculpad si los discursos no son exactos, faltan términos, las traducciones son inexactas o cualquier otra imperfección.

Con cariño:

Rukia

8 de noviembre de 2009

El Muro: información online.

Para aquellos interesados en contenidos en información acerca del Muro de Berlín, la vida en la República Democrática Alemana, los intentos de huída, las víctimas del Muro, su construcción o su demolición, os dejo una lista de webs muy interesantes, muchas de ellas con contenido multimedia, vídeos, ejes cronológicos de la vida del muro, fotografías, etc. Me gustaría poder enlazar algunos de los vídeos al blog, pero no es posible, aún así os señalo cuales me han gustado más.


DEUCHE WELLE: Con muchisima información en español, se ha convertido en una fuente de gráficos, animaciones, fotografías y vídeos para ilustrar los años 1945-1991. Os recomiendo encarecidamente que le echéis un vistazo a sus múltiples apartados, en especial a los que os detallo abajo, no tienen desperdicio.



LAINFORMACIÓN.COM: Con un gran diseño, la información se articula en tres grupos: "Levantar el muro", "Vivir con el muro" y "Derribar el muro", y por tanto, resulta de gran utilidad porque incluye información no sólo relativa a la separación física, sino a otros aspectos más profundos y sociales como la Stasi, el mundial de fútbol y el partido entre la RDA y la RFA, las declaraciones de los diferentes dirigentes políticos, la opinión de diferentes periodistas... Todo esto amenizado en forma de entrevistas, gráficos en flash, grabaciones de audio y vídeo, fotografías...

ELPAÍS.COM: EL DÍA QUE CAMBIÓ EL MUNDO: Un reportaje de El País, donde cabe destacar el artículo "El Triunfo de la Libertad", redactado por el ex-canciller Helmut Kohl y la entrevista a Gorbachov.

-"El Triunfo de la Libertad": Texto de Helmut Kohl.

-"Nadie habría disparado": Entrevista a Gorbachov, por Pilar Bonet.

-"Tatcher contra Berlín": La Dama de Hierro contra la unificación alemana.

-"Sorpresas tras la caída del muro": Porque no todo es pasado, analicemos también las consecuencias de la caída del Telón de Acero y las influencias que ello tuvo en nuestro presente. Por Moisés Naím.

Los comunistas aún cerebran la revolución rusa (P.B. - EL PAÍS)


Los comunistas aún celebran la revolución rusa 20 años después de la caída del Muro
En total se han pedido permisos para celebrar 479 mítines en toda Rusia.- El líder del Frente de Izquierdas, Serguéi Udalzov, ha sido detenido en una manifestación en Moscú
P. B. - Moscú - 07/11/2009

Veinte años después de la caída del muro de Berlín, políticos, militantes y simpatizantes de izquierdas han salido a la calle en Moscú para conmemorar el 92 aniversario de la revolución de 1917. En la Unión Soviética, la jornada del 7 de noviembre era fiesta estatal, pero en la Rusia postcomunista ha sido sustituida por otra conmemoración nacional, de poco arraigo, el 4 de noviembre.Con todo, los comunistas siguen las tradiciones y cada año salen a la calle a conmemorar la revolución. Esta vez, ha habido incluso entre una docena y una veintena de detenidos, entre ellos el dirigente del movimiento Frente de Izquierdas, Serguéi Udalzov, aparentemente por intentar manifestarse al margen del itinerario concertado con las autoridades municipales y oponer resistencia a las fuerzas del orden público. Contra Udalzov se ha abierto un expediente administrativo, según la agencia Interfax.
El líder del Partido Comunista de Rusia, Guennadi Ziugánov, ha criticado la política del Kremlin y ha acusado a los dirigentes rusos de haber malgastado 200.000 millones de dólares sin haber creado ni una sola empresa nueva. Ziugánov ha repartido también carnés a los nuevos komsomoles (jóvenes comunistas) y afiliados al partido en un mitin al que han asistido unas 6.000 personas celebrado en las inmediaciones del teatro Bolshói.
En Moscú se han movilizado más de 10.000 agentes del orden. Con ocasión del 7 de noviembre, se habían registrado peticiones para celebrar 479 mítines con una asistencia prevista de 154.000 personas en todo el país, según la agencia Interfax.


Desfile de época.
Por otra parte, en la Plaza Roja ha habido un desfile militar con trajes y armamento de época en la que han participado cinco mil uniformados para conmemorar el desfile de 1941 en el marco de la preparación del 65 aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial.
En vísperas de su viaje a Alemania, el presidente Dmitri Medvédev, ha explicado sus planes de futuro y los del jefe de gobierno, Vladímir Putin, en una entrevista con el semanario Der Spiegel. Haciendo un símil con los dirigentes de la URSS, que presidían las manifestaciones en la Plaza Roja desde lo alto del mausoleo de Lenin, el presidente ha dicho que no le gustaría que él y Putin fueran percibidos en algún momento como "envejecidos dirigentes del Politburo del comité central del PCUS, que salen al mausoleo con los mismos abrigos y gorras" y no es posible distinguirlos a unos de otros.
En caso de continuar "siendo atractivos como figuras políticas para la población", él y Putin, decidirán entre los dos quién se presenta a las elecciones de 2012, para "no estorbar" uno al otro, ha señalado.


7 de noviembre de 2009

El Muro de Berlín: La Construcción en imágenes.

Estoy un poco monotemática esta última semana, pero como ya sabéis, el próximo lunes es el XX aniversario de la caída del Muro de Berlín, y como en la Historia no abundan los aniversarios de hechos pasados felices, creo que esta vez voy a aprovechar la fecha. Hemos tenido aniversarios de matanzas, de golpes de estado, de batallas y de muertes. Por una vez, celebremos algo de lo que sentirnos orgullosos.

Tal vez es porque no había nacido aún, o porque mi madre siempre me ha hablado del 9 de Noviembre del 89 como algo que ella vivió de una forma especial (estaba embarazada de una servidora, y se alegró de que fuera a nacer en una Europa más unida), o porque me siento orgullosa de haber nacido en un año simbólico (algo estúpido, nadie elige cuando nacer); pero veo esta fecha como algo importante y quizás tiendo a idealizarla. Sea lo que sea, hasta el lunes voy a tratar de hablar de distintos aspectos del muro de Berlín y como no, de su caída.


Hoy os traigo ocho imágenes de su construcción, gracias a un especial de elmundo.es para el 40 aniversario del muro (aquí lo celebramos todo). Espero que os resulte interesante. Abajo os dejo algunos enlaces de interés.


EN LA NOCHE El 13 de agosto de 1961 comenzaron a levantarse las barreras y a cortarse las comunicaciones entre la parte oriental y la occidental de Alemania. El día 18, más de 40.000 soldados de la República Democrática Alemana (RDA) empezaron a construir el muro propiamente dicho. (CAMERA PRESS)

DESPERTAR TRISTE Los berlineses amanecieron con la visión de los ladrillos que les separaban de sus familias y amigos del ‘otro lado’. Muchos de ellos reaccionaron a tiempo y pudieron abandonar la ciudad clandestinamente. (AP)

VERGÜENZA Una barrera de hormigón de 47 kilómetros de largo y cuatro metros de alto se interpuso entre vecinos y dio lugar a dos formas de vida diferentes. Con el tiempo, el 'telón de acero' llegó a tener una longitud de 169 kilómetros (111 de cemento y 58 de alambrada).

SEGURIDAD Las medidas de seguridad alrededor del muro se fueron reforzando poco a poco. En algunas zonas se instalaron pivotes de acero junto al foso para impedir el acercamiento de los coches. (Telefoto EFE/UP)

HUIDA DESESPERADA Fueron muchos los berlineses que trataron de cruzar el muro durante los 28 años que estuvo en pie. Algunos de ellos perdieron la vida en el intento.

UN NUEVO MURO Las autoridades de Berlín Oriental no se conformaron con una sola barrera que les separara de la amenaza capitalista. En 1984 comenzaron la construcción de un segundo muro cerca de la puerta de Brandeburgo. (Patrick Piel/GAMMA)

HISTÓRICO De los muchos puntos que constituyeron el Muro de Berlín hay uno que ha pasado a la Historia de una manera particular: el puesto de Checkpoint Charlie, puerta de entrada al sector aliado. (AP)

FUTURO Desde su construcción, muchos habitantes del sector oriental lucharon por derribarlo, por volver a ser uno con la zona occidental y dar el salto al futuro que se les negaba. (N-Press/JN-Bild - Abdruck Honorarfrei)

Enlaces:

- El muro que dividió Europa: Sitio original de las imágenes y los pie de foto anteriores, encontráis además otros documentos sobre la caída del muro, la Guerra Fría, etc. (En español).

-Berlin Wall Online: Web con información acerca de diversos temas relacionados con el muro de Berlín: Historia, fechas y números, fotografías, etc. (En inglés).

-November1989: Escritos acerca de la caída del muro, la RDA, la vida en la RPA y otros aspectos realizados en 1994, cuando el autor contaba con dieciséis años. (En alemán y en inglés).

6 de noviembre de 2009

Ascenso y caída del muro (Frederick Taylor, EL PAIS)


La construcción del muro de Berlín de la noche del 12 de agosto de 1961 a la mañana del 13, para separar el Berlín Oeste capitalista del Berlín Este controlado por los comunistas, constituyó un brutal y eficaz despliegue de poder por parte de Alemania Oriental y sus protectores soviéticos. Pero también puso de manifiesto el fatal fallo del totalitarismo: la incapacidad para proporcionar a sus ciudadanos un nivel de vida decente o un canal de expresión aceptable. Los síntomas sin tratar de esta enfermedad envenenarían el sistema político que dio pie al muro y, 28 años y 88 días más tarde -de la noche del 9 de noviembre de 1989 a la mañana del 10-, provocarían su repentina caída y, al cabo de pocos meses, el hundimiento del sistema soviético.Al margen de paradojas políticas, para los casi 17 millones de seres humanos que vivían en Alemania Oriental, el confinamiento al que les sometía el muro era, en el mejor de los casos, una frustración privada, y en el peor, una catástrofe personal. Hasta el 13 de agosto de 1961, la circunstancia fortuita de vivir en la Alemania de posguerra ocupada por los soviéticos -el área que en 1949 se convirtió en la República Democrática Alemana comunista- podía considerarse una cuestión de mala suerte. Pero si a uno le parecía que la vida con el comunismo era demasiado limitada, al menos era posible viajar a Berlín Oeste. El emigrante podía coger un avión que le llevara a Alemania Occidental e instalarse allí, como hicieron más de dos millones y medio de personas entre 1949 y 1961, hundiendo así a Alemania Oriental en una crisis de despoblamiento. El muro acabó con esa posibilidad de salir y resolvió temporalmente el problema de los comunistas. A partir de ese momento sólo existían dos alternativas para los alemanes del Este corrientes: adaptarse a la sociedad comunista o embarcarse en la arriesgada huida. Tres destinos separados, todos ellos perseguidos en aquel trascendental mes de agosto de 1961, son sendos ejemplos de respuestas al reto que planteaba el muro: una llevaba a la libertad, otra llevaba a la cárcel y la otra llevaba a la muerte.

Úrsula Heinemann tenía 17 años y era de Berlín Este. Aunque el Estado germano oriental disuadía a sus ciudadanos de que trabajaran en Berlín Oeste, encontró un empleo de camarera en el hotel Plaza, en la avenida de Kurfürstendamm, en la sección occidental de la ciudad. Todos los días, antes del 13 de agosto, subía al S-Bahn (tren de cercanías) desde el apartamento de su familia en el barrio periférico de Johannisthal, en Berlín Este, atravesaba la frontera -aproximadamente a un kilómetro al norte- hasta el sector estadounidense en Berlín Oeste, y desde ahí iba al trabajo.

Los acontecimientos del 13 de agosto conmocionaron a Úrsula, pero no tenía la menor intención de aceptar su destino sin más. Podía ver que la situación en el cercano Canal de Teltow era aterradora. Había guardias apostados a lo largo de las orillas y unas lanchas a motor patrullaban las aguas. Recorrió con una amiga la larga ruta que rodeaba Berlín en mitad de aquella semana de paro forzoso para ver si las cosas parecían más fáciles en otros lugares. No lo eran. El día que pasaron haciendo horas como camareras en una taberna al aire libre en Groos Glienicke, que los agentes fronterizos solían frecuentar, oyeron a algunos de ellos afirmar que tenían intención de disparar contra los que intentasen huir. Un intento de fuga directo parecía demasiado peligroso. Sin embargo, dos días después, unos parientes lejanos, comunistas desilusionados, le dijeron: "Sal y vete al Oeste tan rápidamente como puedas". Como Úrsula era una conocida cruzafronteras (así clasificaban las autoridades germano orientales a los que trabajaban en Berlín Oeste), lo más probable era que la enviasen a alguna granja colectiva perdida en el campo. El sábado 19 de agosto, Úrsula y su madre salieron a dar un paseo. Se encaminaron al noroeste y cruzaron un puente que las llevó al extremo opuesto del canal secundario, el Britzer Zweigkanal, que conectaba la principal vía fluvial de Teltow con el río Spree.

El control de Sonnenallee se encontraba a sólo unos doscientos o trescientos metros, y detrás de él estaba Berlín Oeste. El cruce seguía abierto, aunque sólo para los occidentales que iban al Este. Avanzaron hasta unos huertos abandonados. Úrsula dijo a su madre que esperara mientras ella iba a investigar. Se adentró en los huertos desiertos, a sabiendas de que la frontera entre el sector soviético y el estadounidense estaba a sólo unos metros, pasado un foso cubierto de hierba. Cerca se encontraba una vivienda pequeña y aparentemente vacía, y justo delante, la valla fronteriza de alambre de espino recién levantada. Aunque Úrsula sólo llevaba puesto un jersey y unos pantalones, y sabía que su madre le esperaba, tomó la súbita decisión de cruzar. Bajo la fila más baja de alambre de espino había un agujero lo suficientemente ancho como para arrastrarse por debajo. Lo hizo con lentitud agónica, obligándose a no hacer caso de los pinchos que desgarraban la lana de su jersey. Tuvo que usar una mano para levantar el alambre. Hizo una mueca de dolor al hacerse un profundo corte en la palma que empezó a sangrar. De todos modos, lo consiguió. Pero se topó con una segunda valla. Repitió el procedimiento, haciéndose más cortes y despedazándose más el jersey. Úrsula vio el cartel que señalaba la frontera justo delante. El corazón empezó a latirle más deprisa. Se percató del humo de un cigarrillo que flotaba en el aire hacia donde ella estaba. A un escaso metro o dos se encontraba un guardia fronterizo. Demasiado tarde para volver atrás. Pasó con cuidado las piernas por el alambre y atravesó lentamente, sin hacer ruido, el cartel de la frontera.

Un hombre que se encontraba en un jardín al otro lado de la frontera confirmó que Úrsula había llegado sana y salva a Berlín Oeste. Lo que nunca llegó a saber era si el guardia fronterizo la había visto, pero decidió dejarla pasar. Úrsula había preparado tan poco su impulsivo salto a la libertad que sólo llevaba encima su carné de identidad y un pañuelo, pero nada de dinero. Alguien le prestó un par de marcos para subir a un autobús hasta el centro de acogida de refugiados. La ventaja de Úrsula es que tenía empleo. A las 24 horas de registrarse en Berlín Oeste ya trabajaba otra vez en el hotel Plaza, donde también le ofrecieron alojamiento. Naturalmente, había un precio que pagar. No volvería a ver en muchos años a su madre ni a su familia en Berlín Este.

El segundo residente de Berlín Este pagaría una factura mucho más alta por la existencia del muro. Más o menos en el momento en que Úrsula Heinemann se deslizaba bajo la nueva barrera fronteriza y llegaba a Berlín Oeste, Klaus Schulz-Ladegast, apenas un par de años mayor que ella, pasaba el fin de semana del 12 y 13 de agosto en una cabaña en el bosque, a las afueras de Berlín Este. Estaba acompañado por una joven que él consideraba el amor de su vida. Rieron al escuchar la noticia del cierre de la frontera. Significaba que habría escasez de medias de nailon y de cigarrillos occidentales, pero nada más. El padre de Klaus era miembro laico de la Iglesia luterana en Alemania Oriental. Aunque Klaus se crió en Berlín Este, se mudó a Berlín Oeste, donde estudió bachiller y acababa de obtener su diploma. Después regresó al Este. Berlín Oeste le parecía burgués. El Este era el viejo corazón de Berlín. Los mejores teatros y bares estaban allí. En la transición a los sesenta, Berlín Este parecía mucho más interesante, lleno de rebeldes y escritores, actores y artistas, y exóticos estudiantes extranjeros procedentes del Tercer Mundo que estudiaban en la ciudad con becas concedidas por las autoridades comunistas. Muchos de sus amigos eran niños privilegiados de la élite comunista, como la hija escritora del ministro del Interior germano oriental, Karl Maron.
Y al fin y al cabo, pasar al Oeste era cuestión de cruzar la calle. Uno podía vivir en el Este y disfrutar de lo mejor de los dos mundos.

Cinco días después, el jueves 17 de agosto, la policía secreta vino a buscarle mientras paseaba bajo el sol de agosto por las afueras. Dos hombres le pidieron que les acompañara para "aclarar un asunto". Su educado lenguaje no dejaba traslucir la firmeza con la que le empujaron hacia el interior del Wartburg que aguardaba. El automóvil arrancó a toda prisa, retumbando por la calle de adoquines que llevaba Dios sabe adónde.

El destino de schulz-ladegast era, de hecho, una zona de Berlín Este conocida desde la década de los cincuenta como la "zona prohibida": una ciudad secreta dentro de la ciudad, rodeada por puestos de control policiales, que no aparecía en ningún mapa, donde la policía secreta germano oriental, la famosa Stasi, tenía su cuartel general y un recinto para interrogatorios. Era Hohenschönhausen. A Klaus le vendaron los ojos poco después de iniciar el viaje en coche. Lo único que notó al llegar fue el sonido de un portón al abrirse. El vehículo atravesaba una zona cubierta de losas y pasaba por otra puerta de metal. Schulz-Ladegast se dio cuenta por el eco de que se encontraban en un espacio cerrado. Le quitaron la venda de los ojos. Las luces le deslumbraron. Mientras sacaban a Schulz-Ladegast a rastras del coche, éste escuchó un terrorífico coro de gritos procedentes de voces que no podía ver. Le condujeron a empujones hacia una puerta. La calculada pesadilla psicológica de la "detención e interrogatorio" de la Stasi acababa de comenzar.

La detención y el interrogatorio se centraban en sacar a los sospechosos lo que el Estado necesitaba para justificar los veredictos, generalmente decididos de antemano, que los tribunales secretos impondrían. Klaus era uno de los centenares de "subversivos" reales o imaginarios capturados por la Stasi en los días que siguieron a la construcción del muro. Su experiencia fue relativamente típica.

Tras el calvario de la recepción, le desnudaron y vistieron con el tosco traje de preso. Le trasladaron a una celda de aislamiento. Moverse por prisión era un proceso controlado. A los reclusos no se les permitía mantener conversaciones, y ni siquiera verse, especialmente en las primeras fases de la encarcelación. Un sistema de semáforos instalados en las esquinas del laberinto de lóbregos pasillos avisaba cuando otro detenido y su escolta se aproximaban. En tal caso, obligaban al preso a meterse en un nicho del tamaño de un hombre, excavado en la pared, donde debía permanecer de pie, con la cara pegada al ladrillo, hasta que el otro reo pasaba sin contratiempos. En su celda había una cama y una letrina. Una ventana dejaba pasar un poco de luz natural, pero no permitía ver el exterior. El prisionero pronto tenía la sensación de estar enterrado vivo. Klaus estaba acusado de presentar a su padre a un hombre del servicio secreto germano occidental que pretendía hablar de los asuntos de la Comunidad de la Iglesia de Brandeburgo. El padre de Klaus se resistió al principio, pero después accedió.

El alemán occidental se mostró tajante. Ni el padre ni el hijo debían mencionar jamás a nadie sus encuentros. El padre de Klaus no pensó que eso incluyera también a su mejor amigo y colega en el Consejo de la Iglesia, con quien -convencido de que compartían las mismas simpatías políticas- habló de las reuniones. Pero esta presunta alma gemela era un agente de la Stasi. De ahí que arrestaran a Klaus y, aunque él no lo supiera, también a su padre cinco días después de que levantaran el muro. Padre e hijo sufrieron el mismo tormento. Los métodos usados con cada uno de ellos eran similares. Un leve amago de violencia, aunque no se llegara a usar. Los métodos de la Stasi en la década de los cincuenta eran a menudo brutalmente parecidos a los de la NKDV [Comisaría Popular de Asuntos Internos, la policía secreta de la Unión Soviética] y el KGB [el Comité para la Seguridad del Estado, el organismo de inteligencia soviético], pero, paradójicamente, después de la construcción del muro, Alemania Oriental empezó a buscar la respetabilidad internacional. Esto incitó a la Stasi a emplear métodos en su mayoría psicológicos.

El escenario típico era la sala de interrogatorios de "esquina a esquina". La silla y la mesa del interrogador estaban colocadas en ángulo con el rincón de la ventana, de cara a la sala. Colocaban al prisionero en un incómodo taburete en el lado opuesto de la habitación. El efecto psicológico consistía en someter al recluso a una inquietud animal. A menudo, el prisionero sentía el impulso de decir cualquier cosa que le sacara de aquel lugar. Muchos cedían.
Klaus habló. Lo negó todo sobre los espías de Alemania Occidental, pero contó mucho sobre su vida de zascandil en el Berlín Este. Por suerte, nunca había aceptado dinero de los alemanes occidentales, de modo que no podían probar nada a ese respecto. Soltar con cuentagotas información que parecía importante, pero de hecho era intrascendente, ayudaba a Klaus a mantenerse cuerdo. Otras cosas también le ayudaron. Primero, al cabo de un mes de su llegada, se vio afligido por unos dolores de estómago y tuvo que ser trasladado al hospital. Allí, aunque le instalaron en un ala incomunicada, recibió mejor alimentación y un trato relativamente normal durante dos semanas. Ladegast volvió a prisión fortalecido, tras recuperarse de la enfermedad. Segundo, le trasladaron a una celda con otro prisionero, un hombre mayor.

Aquel experimentado compañero de celda enseñó a Klaus trucos de supervivencia. Le recomendó que nunca obedeciera inmediatamente la orden de un guardia. Hablaron de cómo evaluar esa pausa de una fracción de segundo que permitía al prisionero obligar al guardia a esperar, y a la vez evitar el castigo por desobediencia. De detalles tan nimios como éstos dependía la dignidad de un prisionero, y, por consiguiente, su supervivencia emocional. La condena impuesta a Klaus fue de ocho años, como descubrió al repasar su expediente de la Stasi. Gracias a su habilidad en los interrogatorios, se las ingenió para reducirla a cuatro. Klaus sobrevivió a Hohenschönhausen, y después, tres años en la famosa cárcel de Bautzen, en Sajonia. Mientras existió el muro nunca volvió a ver a la mujer de la que se enamoró aquel verano. Ya ha cumplido los 60 años, pero todavía sufre episodios de amnesia y depresión.
Por último, también estaba el berlinés del Este que por culpa del muro pagó el precio más alto: su vida. Günter Litfin era un hábil sastre de 24 años que trabajaba en una casa de modas de Berlín Oeste. Como vivía con sus padres en el barrio periférico de Weissensee, en Berlín Este, viajaba a diario al Oeste. Era un cruzafronteras. Consciente de las dificultades que planteaba su situación, Günter Litfin tenía intención de mudarse a Berlín Oeste. Encontró un apartamento no muy lejos de su lugar de trabajo. El sábado 12 de agosto, él y su hermano subieron al tren de cercanías para dirigirse a la vivienda. Pasaron el día preparándola para la mudanza. A la una de la madrugada del domingo 13 de agosto regresaron en tren a casa. Fue uno de los últimos ferrocarriles que recorrieron el trayecto hasta Berlín Este antes del cierre de la frontera.

El enfado y la desesperación del joven eran comprensibles. Repentinamente en el paro, también podía imaginarse, al igual que Úrsula Heinemann, que el Estado germano oriental le perseguiría. Günter pasó los días que siguieron al 13 de agosto dando vueltas en bicicleta por las zonas fronterizas, observando las barreras reforzadas y ampliadas. Era un buen nadador, de modo que decidió probar suerte con lo que parecía el punto más débil de la nueva frontera: las vías fluviales.

La tarde del jueves 24 de agosto de 1961, Günter salió a dar un paseo por la carretera paralela al canal de navegación que conecta el puerto Norte de Berlín con el río Spree. El canal navegable formaba una cuenca conocida como Humboldthafen. La orilla opuesta estaba en el sector británico de Berlín Oeste. Si lograba trepar a tierra estaría a salvo. Günter siguió por la orilla del canal hasta la altura de un puente ferroviario. De pronto oyó un grito: "Stehenbleiben!" (¡Alto!). Los policías de transportes, los Trapos, estacionados en lo alto del puente, acababan de descubrirle. Pero el joven no tenía intención de tirar la toalla. Se lanzó de cabeza al agua y comenzó a nadar. Los Trapos efectuaron varios disparos. En poco tiempo, Günter se había alejado unos 25 metros de la orilla oriental. Avanzaba rápidamente hacia su meta. Uno de los guardias cargó su pistola automática y disparó varias ráfagas en torno al joven prófugo. Günter Litfin murió en el agua. Recibió el impacto de una bala por la parte de atrás del cuello mientras nadaba. Se trataba de un disparo a muerte deliberado.
Horas después, la policía germano oriental sacó el cuerpo sin vida de Günter Liftin de las aguas del puerto de Humbolt. El 29 de agosto, otro joven de Berlín Este, Roland Hoff, de 27 años, también fue asesinado cuando se dirigía a nado a Berlín Oeste, esta vez atravesando el canal Teltow, que llevaba al sector estadounidense.
El desasosiego era palpable desde ambos lados de la frontera. En los primeros días, los disparos no eran muy frecuentes y se limitaban a salvas de advertencia. La profunda inhumanidad del nuevo régimen fronterizo estaba ahora a la vista de todos.
Después de la primera muerte vinieron otras muchas.

Un año después de la construcción del muro, el 17 de agosto de 1962, un fugitivo de 18 años llamado Peter Fechter recibió un disparo mortal cuando intentaba huir, junto con un amigo, atravesando el muro cerca de Checkpoint Charlie. Las fotografías del joven, desangrándose en tierra de nadie entre el Este y el Oeste, dieron la vuelta al mundo. Permaneció tumbado allí durante casi una hora, al principio pidiendo ayuda a gritos, con la voz cada vez más débil, hasta que finalmente calló. Sólo entonces los guardias germano orientales retiraron su cadáver. El escándalo provocó disturbios en Berlín Oeste, donde las primeras redes de huida estuvieron financiadas por estudiantes idealistas. Túneles, papeles falsos... Sin embargo, las organizaciones de huida que sobrevivieron a estos primeros años ya no eran tan idealistas. Trabajaban por dinero, a menudo tenían vínculos con el crimen organizado y, en algunos casos, empleaban métodos parecidos a los de las bandas que actúan en Europa y Norteamérica desde principios del siglo XXI pasando "gente de contrabando".
La Stasi creció en tamaño e influencia. Su inmensa red de vigilancia descubrió muchos intentos de huida. Hacia 1970, el muro era tan impresionante desde el punto de vista técnico que pocos lograban cruzarlo. Los amagos de escapar se redujeron a meras docenas. Entre 1961 y 1989 murieron al menos 125 fugitivos en potencia. Algunos afirman que en total fueron casi el doble. Millares más fueron arrestados. Muchos cumplieron largas condenas de cárcel en durísimas condiciones.

Temporalmente el muro funcionó. Cortó en seco la hemorragia de mano de obra cualificada y culta desde la Alemania Oriental hasta la Occidental. Los historiadores han llamado a la construcción del muro el "segundo nacimiento de la República Democrática Alemana". Continuaron los problemas con el suministro de cepillos de dientes, patatas, compresas y papel higiénico, pero entre 1960 y 1970, el porcentaje de familias que poseían un televisor aumentó desde el 16,7% hasta el 69,1%; una nevera, desde el 6,1% hasta el 56,4%, y una lavadora, desde el 6,2% hasta el 53,6%. Aunque los automóviles seguían siendo caros, el 15,6% de los alemanes del Este tenía coche en 1970, en comparación con un 3,2% diez años antes. Desde un punto de vista materialista, la vida para los alemanes del Este corrientes era mejor que en los cincuenta.

El régimen se benefició de un hecho obvio, pero clave: la generación que alcanzó la madurez después de la construcción del muro no había experimentado ninguna otra clase de sociedad. Una alemana del Este nacida en torno a 1950 comentaba después de 1989 que antes de que cayera el muro no se había fijado en lo feo y gris que era el país en que vivía. En comparación con otras naciones del bloque soviético -los únicos lugares extranjeros que los alemanes del Este podían visitar después de 1961-, la RDA parecía disfrutar de un buen nivel de vida. Entre otras ventajas estaban las guarderías y la atención médica gratis, alquileres y vacaciones subvencionados, y educación superior gratuita para aquellos que gozaban del beneplácito del Estado.

A mediados de la década de los setenta irrumpió la crisis del petróleo. Alemania Oriental carecía de recursos naturales. Ante el rápido aumento del precio del combustible, la Unión Soviética se vio obligada a tener en cuenta los mercados mundiales a la hora de fijar sus tasas, incluso para satélites como Alemania Oriental. El país acumuló déficit. Nunca recuperó la relativa estabilidad del periodo entre 1961 y 1973. Sus mejores productos alimenticios, textiles, manufacturados y maquinaria se destinaban a la exportación, en una búsqueda desesperada de moneda fuerte.

En 1970, el endeudamiento del Estado germano oriental era de 12.000 millones de marcos. En 1988 alcanzaba la ingente cantidad de 123.000 millones. Durante el mismo periodo, las deudas en moneda fuerte con bancos comerciales occidentales aumentaron en 2.000 millones hasta alcanzar los 49.000 millones de marcos. El 50% de la infraestructura industrial del país estaba gravemente deteriorada. La productividad siguió estando al menos un 40% por debajo de los niveles germanos occidentales. Sin embargo, Alemania Oriental parecía segura. Era miembro de Naciones Unidas y estaba integrada en la economía mundial. En 1987, el jefe del partido comunista de Alemania Oriental, Erich Honecker -el mismo que en 1961 supervisó la construcción del muro-, visitó Alemania Occidental y fue agasajado con los mismos honores de un jefe de Estado extranjero. Entonces, ¿cómo es posible que al cabo de dos años el muro de Berlín fuera cosa del pasado?

Al ofrecer explicaciones para cualquier acontecimiento histórico, existen, cómo no, dos versiones, la corta y la larga. En el caso de la caída del muro de Berlín, la versión larga seguiría el proceso de deterioro político, militar y económico que debilitó el proyecto comunista en las décadas anteriores a 1989. También cabría mencionar el Acuerdo de Helsinki de 1975, que abrió una puerta a los movimientos opositores en el bloque del Este. Y debería tener en cuenta la conflictiva exigencia que el presidente Reagan planteó, en junio de 1987, junto a la Puerta de Brandeburgo al líder ruso Mijaíl Gorbachov instándole a "echar abajo ese muro". Fue criticada por "cursi", pero expresaba un renovado interés de Estados Unidos en la liberación de países dominados por el imperio soviético.

La versión corta se centra en la reunión de un comité del Gobierno en Berlín Este a sólo unos metros del muro. Es 9 de noviembre de 1989. Este comité, compuesto por cuatro personas, dos civiles y dos agentes de la Stasi, se encuentra presionado. El periódico oficial, Neues Deutschland, ha publicado el llamamiento de un grupo de reformistas y disidentes. "Todos estamos inquietos", escriben. "Miles de personas abandonan nuestro país... Quedaos en vuestra patria, os lo suplicamos, quedaos con nosotros".

El muro de Berlín sigue en su sitio. ¿A qué viene este emotivo llamamiento? Primera razón: después de más de un cuarto de siglo atrapados en su pequeño Estado patrocinado por los soviéticos, los alemanes del Este pueden, en otoño de 1989, marcharse a Occidente si así lo desean. Y decenas de miles deciden hacerlo. La elección en Polonia de un Gobierno parcialmente democrático, la apertura de la frontera entre la Hungría comunista y la Austria capitalista, y la reanudación de los viajes sin necesidad de visado a Checoslovaquia llevan la crisis a un punto crítico. ¿La segunda razón? Alemania Oriental está arruinada. Su jefe dice a su Gobierno que sólo el mantener la deuda conllevará una caída del 25% o el 30% en el nivel de vida de los alemanes del Este corrientes. Esto "hará al país ingobernable". Los envejecidos líderes de Alemania Oriental han preferido siempre hacer caso omiso de sus propios expertos. Ahora es demasiado tarde.

A principios de año, el régimen estaba aún dirigido por Erich Honecker. Éste, con 77 años cumplidos y dispuesto a celebrar el 40º aniversario de la RDA en octubre de 1989, insistía en que el muro seguiría en su sitio "otros 50 o 100 años más".
Sin embargo, en noviembre de 1989, Honecker ya pertenece al pasado. El 18 de octubre fue sustituido, con el visto bueno de Gorbachov, por Egon Krenz, de 52 años. Este nuevo Gobierno reformista se ve abrumado por intratables crisis políticas y económicas. Y da orden de resolver todos los problemas. Entre ellos, el problema del "visado de salida". De ahí las urgentes deliberaciones del comité aquella mañana de noviembre.

El comité diseña un sistema de visados de salida más liberal, pero todavía "provisional". Los habitantes de Alemania del Este ahora pueden marcharse libremente, permiso mediante. Éste, por lo general, se concederá automáticamente. Una vez acordado el borrador, el documento se envía al Politburó. El secretario general Krenz asegura a sus colegas que ésta es la única solución. También es lo que sus protectores en Moscú quieren. El nuevo sistema de visados obtiene el visto bueno. Entretanto, el portavoz de la cúpula, Günther Schabovski, concede una rueda de prensa en el Centro Internacional de Prensa de Berlín Este. Schabovski se pasa por la oficina de Krenz y solicita que le pongan al día de los últimos acontecimientos. El secretario general le entrega una copia de las nuevas normas para visados de salida. Aquella conferencia de prensa continuará siendo uno de los acontecimientos más debatidos en la historia moderna. ¿Es una manipulación deliberada o sólo una metedura de pata involuntaria? Lo que condicionará los acontecimientos posteriores no es lo que Schabovski dice, sino cómo lo interpretan otros y lo comunican al mundo.

No habrá condiciones previas para viajar, reconoce Schabovski. Pero el periodista de la televisión estadounidense Tom Brokaw le pregunta cuándo entrará en vigor esta nueva disposición. "Inmediatamente", responde Schabovski incorrectamente. De hecho, no será válida hasta el día siguiente, el 10 de noviembre.
Contrariamente a lo que dice la leyenda, este intercambio no causa un revuelo inmediato. Los periodistas no debaten su pleno significado hasta que concluye la rueda de prensa. El periodista de Associated Press escoge su "ángulo". Según el portavoz del Politburó, Schabovski, afirma en un teletipo, Alemania Oriental abre sus fronteras. La frase cuaja. Todo el mundo empieza a usarla. Una hora después del anuncio de Schabovski, el respetado informativo ARD News de la televisión alema occidental inicia el boletín de las ocho de la tarde con las mismas palabras: "La RDA abre sus fronteras".

Rápidamente queda claro que lo que los berlineses del Este están viendo no son las insulsas noticias comunistas, sino el programa transmitido desde Occidente. En pocos minutos llegan a los puntos de control, explicando que han oído que la frontera se ha abierto. Les contestan que han de solicitar un visado. Las oficinas abrirán mañana. La televisión germana oriental se apresura a ratificarlo. Hay que solicitar los visados de manera ordenada.
Las multitudes hacen caso omiso y siguen asediando los controles. La mayoría de los alemanes del Este accedieron mansamente a la construcción del muro hacía 28 años, pero ahora están decididos a hacer valer sus derechos. Ya no tienen miedo al Gobierno.
En cuanto a la nueva generación de líderes comunistas, no es que sean ángeles, pero tampoco son asesinos a la vieja usanza. Cuando el ministro de la Stasi Erich Mielke, un estalinista veterano a punto de celebrar su 82º cumpleaños, llama a Krenz, su nuevo jefe se niega a aprobar el uso de la fuerza. Para suavizar las cosas en la frontera, pueden dejar pasar a unos cuantos tipos agresivos. Sin embargo, para disuadir a la mayoría supuestamente más dócil, se estamparán los pasaportes de esa gente con el sello de "sin derecho a volver".
Este intento desesperadamente irrealista de mantener el control sólo sirve para m

strar a los berlineses del Este las recompensas de la insistencia. Harald Jäger, el miembro de la Stasi al mando del punto de control de Bornholmer Strasse, realiza una última llamada al cuartel general. Pero una vez más recibe instrucciones de decir a los que pretenden cruzar la frontera que deben presentar una solicitud oficial. Jäger echa un vistazo por la ventana de su cabina. La presión es abrumadora. Sus hombres están sobrepasados en número y corren el peligro de resultar heridos o algo peor. Decide por primera vez en su vida desafiar a sus superiores y ordena a sus hombres que "abran inmediatamente y permitan pasar a la gente sin ningún tipo de control". Nada más dar las once de la noche, la multitud atraviesa a empujones la barrera izada y cruza alegremente en tropel el puente ferroviario que lleva a Berlín Oeste. En las horas siguientes, las muchedumbres invaden otros puntos de control. Pronto Berlín, Este y Oeste, es una gran fiesta.

Alguien en un bar de Berlín Este bromea con el ácido humor nativo: "Así que... construyeron el muro para impedir que la gente se fuera y ahora lo derriban para impedir que la gente se vaya. Lógica pura".

5 de noviembre de 2009

Nos vamos acercando al 9 de Noviembre...

Para abrir bocas, el magnífico anuncio de Canal de Historia resumiendo el auge y caída del Muro de Berlín:

El facebook de Hitler

Desde el interesante blog de GRILLOSOLITARIO, Siete Piezas, os traigo esta imagen que ha hecho que mi vena friki-histórica se parta de risa, espero que la disfrutéis tanto como yo.






4 de noviembre de 2009

Atenea y la marca Nike


Es curioso el origen cultural que tienen muchos de los símbolos e iconos de marcas comerciales actuales. Más concretamente, la clase sobre la Acrópolis de Atenas de hoy me ha recordado que allá por segundo de Bachillerato, en Historia del Arte, estudiando también el periodo griego, llegué a conocer el significado del nombre y del símbolo de la famosa marca deportiva "Nike".

Pues bien, he decidido que para no cargaros con otra entrada tan extensa como la de ayer, para quienes no lo sepan aún, viene hoy este pequeño post.

La palabra "niké" en griego, significa "victoria", la Atenea Niké, cuyo precioso templo se conserva en la Acrópolis ateniense, no es más que la "Atenea victoriosa". Además, existe también la diosa Niké, originalmente una diosa menor, hija de Zeus y que simbolizaba la victoria y que presidía competiciones militares y atléticas, más adelante se unió a Atenea, siendo ambas diosas una sola. La representación más común de la Niké es como una mujer alada, sin ir más lejos, en el Museo del Louvre tenemos a la Victoria de Samotracia.





Pues bien, el símbolo de la marca Nike, que veis más abajo, no es sino la simplificación de las alas de la Niké, las alas de la victoria, el nombre, no hace falta decirlo, viene de ella. Hay quien piensa, y es muy posible, que el símbolo haga referencia al símbolo "V", de victoria.

Las esposas también son héroes: Kastürbā Gāndhi y Anna Ferrer.


La entrada de hoy es para recordar ha dos mujeres y esposas cuyas vidas han quedado eclipsadas por las de sus maridos. Centrándonos en la India, tenemos a Kastürba Gandhi y Anna Ferrer, y para aquellos a quienes no les suenen, las definiré como las esposas de Gandhi y de Vicente Ferrer respectivamente, aunque no me guste esta definición.

Sin quitarles el mérito y la honorabilidad a las figuras de sus maridos, lo cierto es que ellas han quedado eclipsadas casi por completo. El ejemplo lo tenemos si consultamos la biografía de Kastürba en la Wikipedia, este breve texto es todo lo que encontramos:


"Kastürbā Gāndhi (11 de abril de 1869 – 22 de febrero de 1944), cariñosamente llamada Ba, fue la mujer de Mahatma Gandhi.
Nacida en una rica familia de negocios
de Porbandar, Kasturba se casó con Gandhi, a través de un arreglo familiar, teniendo ambos 13 años. Cuando Gandhi partió para Inglaterra a realizar sus estudios de Derecho en Londres en el año 1888, ella permaneció en India con su recién nacido Harial. Tuvieron tres hijos más: Manilal (1892), Ramdas

(1897) y Devdas
(1900). En 1906, Mahatma Gandhi dijo que empezaría a practicar celibato y dejó de tener relaciones sexuales con su esposa. Aunque Kasturba se mantuvo fiel a su marido, no siempre aceptó fácilmente sus ideas. Al igual que su esposo renunció a las distinciones de casta. Muere el 22 de febrero de 1944, en el Palacio del Aga Khan, en Pune, India, mientras se encontraba con su marido bajo arresto domiciliario."

Afortunadamente, en el caso de Anna, disponemos de más información primero, por encontrarse aún con vida, y segundo, gracias a la biografía suya existente en la Web de la Fundación Vicente Ferrer.
Me gustaría hablaros de las dos, y de lo que he podido saber de ambas rebuscando en Internet.

Kasturba Gandhi:

Kasturba nació en Porbandar, en abril de 1869, pocos meses antes que Gandhi y en la misma ciudad. Su padre, Gokuldas Makanji, era un comerciante y un amigo del padre del que sería su futuro esposo. Ambas familias decidieron unir en matrimonio a sus dos hijos cuando estos contaban con siete años de edad. La boda real, sin embargo, se celebró en 1882, cuando los dos comenzaron a vivir juntos como marido y mujer a los trece años. Lo único resaltable de los primeros años de matrimonio y convivencia fue que Gandhi enseñó a leer y a escribir a su mujer, quien además se interesó por ello pese a su lento avance.

No fue una tarea fácil ser la esposa y compañera de un hombre como Gandhi, pero Kasturba se identificó, por lo general, con las ideas y creencias de su esposo. Supo apoyarlo y además, siempre procuró, siguiendo su mentalidad, mantenerse en un segundo plano. Cuando su marido se trasladó a Londres para proseguir estudios posteriores, se quedó en la India criando a su recién nacido hijo Harilal. La pareja tuvo tres hijos más. En el año 1906, Mohandas Gandhi tomó la decisión de practicar la castidad. Como su esposa, Kasturba siempre estaba al lado de su marido, aunque no estuviese de acuerdo con algunas de sus ideas, pues se trataba de una mujer profundamente religiosa, no obstante, rompió las barreras de la distinción de castas apoyó a su marido en las protestas políticas. Se fue junto con su esposo a Sudáfrica en el año 1897.

Entre 1904 y 1914, participó activamente en la solución de Phoenix, cerca de Durban y en 1913, se hizo oír contra las condiciones inhumanas de trabajo de los indios en Sudáfrica. De hecho, fue encarcelada durante tres meses y en la cárcel, donde los presos eran obligados a hacer trabajos forzados, también llegó su voz. En 1915, acompañó a su marido y apoyó a los agricultores, además de enseñar mujeres y niños acerca de conceptos básicos como el de la higiene personal.Kasturba Gandhi sufrido el problema de la bronquitis crónica. Para colmo, el nivel de estrés causado durante las detenciones del Movimiento de la India Salir agravó su enfermedad. Su salud comenzó a declinar. La situación empeoró, cuando llegó a víctimas de la neumonía. Su marido no estaba de acuerdo con su idea de ir a la penicilina. El 22 de febrero de 1944, tuvo un ataque al corazón y murió.

Anna Ferrer

Nacida en una pequeña localidad de Essex (sureste de Gran Bretaña) en 1947, su temperamento aventurero la lleva a emprender un largo viaje hasta la India, donde decide instalarse para terminar sus estudios.
A principios de 1965, empieza a trabajar en la revista informativa “Current” como reportera y tres años más tarde conoce a Vicente Ferrer en el transcurso de una entrevista. Desde ese momento, Anna encuentra, al lado de Vicente –con quien contraerá matrimonio en 1970- y de los más pobres, un motivo de lucha que la llevará a dejar su trabajo de periodista e iniciar una nueva vida en el distrito de Anantapur.
Inteligente, capacitada y extremadamente concienciada con la situación de la mujer en la India, Anna ha sido y sigue siendo uno de los pilares básicos de la Fundación Vicente Ferrer y se ha erigido en la voz firme de la lucha por los derechos de la mujer intocable.
Actualmente, Anna Ferrer es directora de programas de la Fundación en la India, responsable de fijar la estrategia de la organización y coordinar al equipo de directivos que gestiona los distintos programas.

Hasta aquí estas dos pequeñas biografías, se me ha ocurrido que tal vez a mucha gente no les parezcan heroínas por seguir simplemente, los pasos de sus esposos, pero, sin que esto les quite el mérito a ellos, considero que son merecedoras de un lugar entre los héroes y heroínas de Esto es Hispania.
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