5 de junio de 2009

La masacre de Tiananmen (4 de Junio de 1989)



Como motivo del 20 aniversario de las Protestas de la Plaza de Tiananmen, acontecidas en 1989 he buscado informarme un poco más sobre el acontecimiento. Yo aún no había nacido cuando ocurrió, aunque las imágenes del joven parando a los tanques han dado la vuelta al mundo varias veces…

La Masacre de Tiananmen o el Incidente del 4 de Junio, consistieron en una serie de manifestaciones llevadas a cabo por estudiantes en la República Popular China, que ocurrieron entre el 15 de Abril y el 4 de Junio de 1989. La protesta recibe el nombre del lugar en que el Ejército Popular de la Liberación suprimió la movilización: la Plaza de Tiananmen, en Pekín. Los manifestantes provenían de diferentes grupos, desde intelectuales que creían que el gobierno del Partido Comunista era demasiado represivo y corrupto, a trabajadores de la ciudad que creían que las reformas económicas en China habían ido demasiado lejos y que la inflación y el desempleo estaban amenazando sus formas de vida. El acontecimiento que inició las protestas fue el fallecimiento de Hu Yao Bang.

La decisión tomada fue suprimir las protestas por la fuerza, en lugar de acceder a sus reivindicaciones. El 20 de Mayo, el Gobierno declaró la ley marcial y en la noche del 3 de Junio, envió los tanques y la infantería del ejército a la plaza de Tiananmen para disolver la protesta. Las estimaciones de las muertes civiles varían: entre 400 y 2600. El número de heridos oscila también, entre 7.000 y 10.000. Tras la violencia, el Gobierno emprendió un gran número de arrestos para suprimir a los instigadores del movimiento, expulsó a la prensa extranjera y controló estrictamente la cobertura de los acontecimientos en la prensa china. La cruel represión de la protesta de la plaza de Tiananmen causó la condena internacional de la actuación del gobierno de la República Popular China.

En uno de los últimos días de estas protestas fue tomada la foto ganadora del World Press Photo de 1989, en la cual se muestra a un joven opositor parado en medio de una avenida, deteniendo a una columna de tanques. Esta imagen es conocida por casi todos, aún cuando no sepamos nada de los hechos. La persona de la foto aún no ha sido identificada con certeza, pese a los numerosos intentos.

Las protestas empezaron como pequeños disturbios, en la forma de oraciones por Hu Yao Bang y reivindicaciones para que el partido revisara la visión oficial de la figura de Hu. Las protestas crecieron tras las noticias de enfrentamientos con la policía; los estudiantes creyeron que los medios de comunicación chinos estaban distorsionando la naturaleza de sus actividades, lo que incrementó el apoyo a su protesta. En el funeral de Hu, un gran grupo de estudiantes se encontró en la plaza de Tiananmen y pidió reunirse con el Primer Ministro Li Peng, ampliamente reconocido como el rival político del fallecido, petición que no fue atendida. En consecuencia, los estudiantes hicieron un llamamiento a la huelga en las universidades de Pekín.

Las protestas consiguieron un amplio apoyo de los trabajadores urbanos, alarmados por la inflación creciente y la corrupción. En Pekín fueron apoyadas por una amplia fracción de la ciudadanía. En otras ciudades se consiguieron porcentajes similares de apoyo, y más tarde en Hong Kong, Taiwán y las comunidades chinas de Norteamérica y Europa.

En las altas esferas del liderazgo del Partido, los ancianos del mismo creyeron que las protestas duraderas eran una amenaza a la estabilidad del país. Pese a la ley marcial, continuaron las manifestaciones y la huelga de hambre que los manifestantes encabezaron. El Gobierno decidió acabar con el asunto antes de que se produjeran muertes. Tras una deliberación entre los líderes del Partido Comunista, se ordenó el uso de la fuerza militar para resolver la crisis.

Los soldados y tanques fueron enviados para tomar control de la ciudad. Aunque el Gobierno ordenó a todos los civiles de Pekín que permanecieran en sus casas mediante emisiones de televisión y megafonía, las advertencias no fueron tenidas en cuenta y muchos manifestantes pacíficos fueron atacados por los soldados; la violencia ejercida tuvo como resultado enormes bajas civiles y militares. La entrada de las tropas en la ciudad recibió la oposición activa de muchos ciudadanos de Pekín, cuya resistencia causó bajas entre los militares. Los ciudadanos construyeron grandes barricadas en las carreteras que ralentizaron el progreso de los tanques, pero la plaza quedó vacía en la noche del 4 de junio, por decisión de los manifestantes. El combate continuó en las calles que rodeaban la plaza, con los manifestantes avanzando repetidamente hacia las tropas armadas del Ejército Popular de Liberación, que respondió con fuego.

El gobierno de la República Popular China ha asegurado que no murió nadie en la plaza, un hecho que parece ser cierto, pero no habla de las bajas durante la aproximación a la plaza. El número de muertos y heridos sigue siendo un secreto de estado. Las cifras oscilan entre 2.600-5.000 fallecidos y 2.000-9.000 heridos. Dado que es imposible obtener acceso a información objetiva debido a la ley marcial, todavía no se han resuelto las discrepancias entre las diferentes fuentes.

Después de la disolución de las protestas de Pekín el 4 de junio, éstas continuaron en gran parte de China durante unos días. Durante y tras la represión de la protesta se realizaron intentos de arrestar y perseguir a los líderes del Movimiento Democrático de China. Los obreros que fueron arrestados en Pekín fueron juzgados y ejecutados. En cambio, los estudiantes, muchos de los cuales provenían de familias relativamente influyentes, recibieron sentencias mucho más suaves.

Las protestas de la plaza de Tiananmen dañaron la reputación de la República Popular China en los países occidentales. Los medios de comunicación occidentales habían sido invitados para cubrir la visita de Mijail Gorbachov en mayo, y se encontraban por tanto en una posición excelente desde la que cubrir en directo la represión del gobierno chino. Los manifestantes aprovecharon esta oportunidad, creando carteles dirigidos a la opinión pública internacional. La cobertura se facilitó por los conflictos gubernamentales acerca de la manera de tratar las protestas, lo que tuvo como resultado que las emisiones no fueran interrumpidas inmediatamente.

Durante la disolución de las protestas, el 4 de junio, se ordenó a la CNN que finalizara sus emisiones, y aunque trataron de desafiar estas órdenes y cubrir las protestas a través del teléfono, el Gobierno inhabilitó los enlaces por satélite. La única cadena de televisión que pudo grabar en el interior de la plaza en la noche del 3 al 4 de junio fue TVE.

Las protestas de la Plaza de Tiananmen son todavía un tabú político en China, y hablar de ello se considera inapropiado o arriesgado. La única opinión de los medios de comunicación se realiza desde el punto de vista del Partido Comunista: que fue una acción apropiada para asegurar la estabilidad. Cada año hay manifestaciones en Hong Kong contra la decisión del partido en 1989. La plaza de Tiananmen se patrulla frecuentemente cada 4 de Junio para impedir cualquier tipo de conmemoración.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy buena tu entrada, me aclara mejor lo ocurrido. Gracias. Por cierto ¿sabías que Tiananmen en chino 天 安 门 significa algo así como puerta del cielo tranquilo o puerta de la paz celestial (literalmente los tres carácteres son cielo, tranquilidad y puerta) ¡qué ironía!
Un beso
Teresa

Enrique dijo...

Tremendo.
Fue tremendo. Lo recuerdo como si fuera ayer. ¡Y han pasado ya 20 años!

Aún están prohibidas esas imágenes en China. ¡Qué vergüenza!

Pasa un estupendo fin de semana.
Abrazos.

Pablo dijo...

Es terrible pensar que después de veinte años aún no sabemos qué pasó exactamente.

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